marzo 7, 2026

Hackers roban todo el catálogo de Spotify

El grupo conocido como Anna’s Archive, especializado en «bibliotecas sombra» y preservación digital no autorizada, anunció este fin de semana haber realizado una extracción a gran escala del catálogo de Spotify, obteniendo metadatos de 256 millones de pistas y archivos de audio de 86 millones de canciones, con un volumen total cercano a los 300 terabytes.

Según un comunicado publicado en su blog, la operación busca crear el «primer archivo de preservación musical completamente abierto del mundo».

El grupo priorizó las canciones por popularidad, asegurando que los archivos capturados representan el 99,6% de todas las escuchas en la plataforma.

Los metadatos ya están disponibles públicamente, mientras que los archivos de audio se liberan progresivamente a través de redes peer-to-peer (torrents).

Anna’s Archive, que hasta ahora se centraba principalmente en libros y papers académicos, justificó la acción argumentando que los servicios de streaming como Spotify representan un «punto único de fallo» para el acceso a la música contemporánea.

«Spotify no tiene toda la música del mundo, pero es un gran comienzo», indicaron en su publicación.

Respuesta de Spotify

La compañía sueca confirmó el incidente este lunes, aunque lo describió como un scraping no autorizado y no como una brecha de seguridad tradicional. Un portavoz declaró:

«Hemos identificado y desactivado las cuentas nefarias involucradas en el scraping ilegal. Hemos implementado nuevas salvaguardas contra este tipo de ataques anticopyright y estamos monitoreando activamente comportamientos sospechosos».

Spotify enfatizó que no se accedió a datos privados de usuarios y que la extracción afectó solo «algunos» archivos de audio, eludiendo protecciones DRM (gestión de derechos digitales).

La plataforma, que supera los 100 millones de pistas en su catálogo oficial, asegura que el servicio funciona con normalidad y que continúa investigando la escala real del incidente.

Implicaciones para la industria

Expertos consultados por medios como Billboard y The Guardian advierten que, en teoría, cualquiera con suficiente almacenamiento podría montar una versión privada de Spotify utilizando herramientas como Plex.

Sin embargo, esto violaría masivamente los derechos de autor, exponiendo a acciones legales rápidas por parte de sellos discográficos y titulares de derechos.

Otro riesgo destacado es el potencial uso de estos datos para entrenar modelos de inteligencia artificial generativa de música, en un momento en que la industria ya enfrenta demandas por usos no licenciados de contenidos.

Fuentes del sector coinciden en que, aunque no se trata de un «robo completo» del catálogo, esta operación representa uno de los mayores episodios de extracción masiva en la historia del streaming musical.

La investigación de Spotify sigue en curso, y no se descartan medidas legales contra los responsables.