marzo 7, 2026

AT&T se retira de México; Grupo Televisa interesado en comprar

La gigante estadounidense de telecomunicaciones AT&T ha decidido retirarse del mercado mexicano después de más de diez años de operaciones, en los que no logró consolidarse como competidor fuerte frente al dominio de Telcel, la filial de América Móvil controlada por Carlos Slim.

Según reportes recientes de medios especializados como El Financiero y Bloomberg, AT&T está en proceso avanzado de venta de su filial en México, valorada en más de 2.000 millones de dólares.

La compañía ha recibido ofertas de interesados como Grupo Televisa y el fondo Cerberus Capital Management, y la transacción podría concretarse en los próximos meses, pendiente de aprobación regulatoria.

AT&T llegó a México en 2014, aprovechando la reforma telecomunicaciones impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto. La empresa invirtió más de 10.000 millones de dólares al adquirir primero Grupo Iusacell (por 2.500 millones) y luego las operaciones de Nextel México (por casi 1.900 millones).

A pesar de ello, su cuota de mercado se ha estancado en torno al 18 %, mientras Telcel mantiene alrededor del 64 %.La decisión de salida responde a la falta de rentabilidad sostenida y a la intensa competencia en un mercado altamente concentrado.

AT&T nunca logró generar flujo de caja positivo en el país y ha enfrentado disputas públicas con América Móvil, incluyendo acusaciones mutuas de prácticas anticompetitivas que escalaron en 2022.

Esta movida se suma a la reciente salida de Telefónica (Movistar) del país, vendida a Virgin Mobile, y refleja una tendencia de operadores extranjeros que reevalúan su presencia en Latinoamérica ante la dominancia de jugadores locales y los altos costos regulatorios.

Los aproximadamente 23 millones de usuarios de AT&T en México no verían afectada la continuidad de su servicio ni su número telefónico, ya que la portabilidad numérica está garantizada y el nuevo propietario asumiría las operaciones existentes.

El regulador, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), deberá revisar la operación para asegurar la competencia y los derechos de los consumidores.

La salida de AT&T representa un revés para las expectativas de mayor competencia en el sector y podría concentrar aún más el mercado en manos de Telcel y otros actores nacionales. Por ahora, la empresa estadounidense mantiene silencio oficial sobre los detalles del proceso.