marzo 7, 2026

En caída libre la lectura de los periódicos impresos en México; en 10 años pasó de 48% al 20%

En una década marcada por la explosión de las pantallas y los algoritmos, los periódicos impresos en México han sido relegados del pedestal de la información cotidiana.

Según un análisis publicado por El Economista, el consumo de diarios ha caído en picada: si en 2015 cerca del 48.8% de los lectores declaraba haber hojeado al menos un periódico al año, para 2025 esa proporción se ha desplomado hasta el 20%, dejando atrás a más de la mitad de su audiencia tradicional.

Este giro no es un eclipse aislado, sino el reflejo de una migración masiva hacia el mundo digital.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan que los mexicanos, con una penetración de internet que roza el 81%, prefieren ahora las redes sociales y páginas web para su dosis diaria de noticias.

Plataformas como Facebook (usada por el 50% de los consumidores de información), YouTube (34%) y el ascendente TikTok (con un crecimiento del 6% en el último año) han devorado cuota de mercado, ofreciendo fragmentos rápidos y personalizados que encajan en el ajetreo de la vida moderna.

La Televisión también en caída

La televisión, otrora reina indiscutible, tampoco escapa al declive: su participación en el consumo de noticias se redujo del 65% en 2017 al 39% en 2024, según reportes de Reuters Institute.

En su lugar, el teléfono inteligente se erige como el dispositivo estrella (75% de uso), seguido de laptops y tablets, mientras formatos como los podcasts y videos cortos ganan terreno entre generaciones más jóvenes, que descubren las noticias no en portadas de papel, sino en recomendaciones de influencers o feeds algorítmicos. Este cambio pone en jaque al ecosistema periodístico tradicional.

La caída en la circulación impresa —que alcanzó su pico en 2015 y desde entonces decrece a un ritmo anual del 2%— coincide con una contracción publicitaria del 8% por año en ese medio, agravada por la pandemia y la disrupción digital.

Sin embargo, no todo es sombra: el consumo de noticias digitales crece, aunque el total de mexicanos que se informan ha bajado del 91% en 2017 al 79% en 2024, en un contexto de desconfianza creciente hacia los medios (caída de 14 puntos desde 2019).

Expertos como María Elena Gutiérrez-Rentería, investigadora de la Universidad Panamericana, advierten que esta transición acelera dilemas éticos: la desinformación se propaga veloz en redes, y solo el 37% de los encuestados se siente cómodo con noticias generadas por inteligencia artificial, un recurso que ya exploran emisoras como Radio Fórmula.

En México, donde la violencia contra periodistas y la concentración mediática son realidades crónicas, el desafío es reinventarse: ¿podrán los diarios sobrevivir apostando por suscripciones digitales (solo el 18% paga por ellas) y contenidos verificados en un mar de fragmentos efímeros?

El veredicto de la era digital es claro: el papel amarillea, pero la noticia, en su afán de adaptarse, podría renacer en píxeles.

Para los editores, la pregunta apremia: ¿evolucionar o extinguirse?