marzo 7, 2026

‘Las Muertas’, serie de Luis Estrada, inspirada en las Poquianchis en Netflix

Si buscas una serie que combine el humor negro más afilado con una crítica social demoledora, Las Muertas es la próxima serie que deber ver sí o sí en Netflix. Estrenada el 10 de septiembre de 2025, esta miniserie de seis episodios, dirigida por el maestro de la sátira Luis Estrada (sí, el mismo de La dictadura perfecta y El infierno), adapta la novela homónima de Jorge Ibargüengoitia de 1977.

Inspirada en los escalofriantes crímenes reales de las Poquianchis –esas hermanas que convirtieron un imperio de burdeles en una pesadilla de trata y asesinatos en México de los 40 a los 60–, la serie ficcionaliza la historia con maestría, cambiando nombres y detalles para clavarte un puñal en el corazón de la corrupción mexicana.

Sinopsis

Las hermanas Baladro –Arcángela (Arcelia Ramírez, en una de sus mejores actuaciones, pura fuerza contenida y veneno) y Serafina (Paulina Gaitán, feroz y magnética, robándose cada escena)– dos empresarias implacables que construyen un vasto imperio de prostíbulos en un México rural y podrido por la impunidad.

Lo que empieza como un relato de ambición desmedida –con toques de comedia absurda y diálogos que te sacan carcajadas nerviosas– se transforma en un thriller criminal brutal, donde la traición, la venganza y un puñado de «muertas» enterradas en el patio revelan la doble moral de una sociedad que cierra los ojos ante el horror.

Estrada no escatima en violencia gráfica ni en sátira: políticos codiciosos, autoridades cómplices y un machismo tóxico que huele a podrido, todo envuelto en un México de los 60 que se siente trágicamente actual.

El elenco incluye a Joaquín Cosío como el capitán Bedoya, un corrupto con carisma; Alfonso Herrera como el amante traidor que enciende la mecha; Mauricio Isaac como “La Calavera”, la mano derecha leal y trágica; y cameos de lujo como Tenoch Huerta, Leticia Huijara y Salvador Sánchez que elevan cada episodio a mini-película.

Filmada en locaciones como San Luis Potosí y los Estudios Churubusco, la producción visual es impecable: polvorienta, opresiva y con un diseño de época que te sumerge en el rancho infernal de las Baladro.

¿Por qué verla?

Estrada, que soñaba con esta historia desde los 15 años, la expande en serie para diseccionar la impunidad y la corrupción con humor negro que te hace reír mientras te revuelve el estómago.

 Además, las actuaciones estelares de Arcelia Ramírez y Paulina Gaitán impulsan la serie y la hace especial, prácticamente son un dúo explosivo, cargando el peso emocional de unas villanas que, de tan humanas, te generan empatía retorcida.

Otro aspecto a señalar es que aborda los temas de trata de personas, abuso de poder y la «ley moralista» que encubre horrores –todo resuena en el México de hoy, haciendo que la serie no sea solo entretenimiento, sino un espejo incómodo.

Si te enganchó Dark por su oscuridad o The Crown por su crítica al poder, Las Muertas te va a obsesionar. Es cruda, divertida y perturbadora –no apta para sensibles, pero imprescindible para fans del cine mexicano independiente. ¡Corre a Netflix antes de que te spoileen el final! ¿Ya la viste?