marzo 6, 2026

Una noche de nostalgia ochentera: Matute enciende la Arena CDMX con su gira ‘Disco Stéreo’

El pasado sábado 29 de noviembre, la Arena Ciudad de México vibró con la energía inagotable de Matute, en lo que fue su décimo segunda presentación en este icónico recinto. Bajo el concepto de su gira «Disco Stéreo», el grupo liderado por Jorge D’Alessio transportó a más de 13 mil asistentes a una máquina del tiempo retro-futurista, reviviendo los himnos pop y rock de los años 70, 80 y 90.

Con una producción monumental que incluyó luces robóticas y neón y múltiples, el concierto se extendió por tres horas de fiesta ininterrumpida, confirmando por qué Matute sigue siendo sinónimo de celebración generacional en México.

‘Dancing Queen’, viaje al pasado

La noche comenzó con un estallido de euforia cuando las luces se atenuaron y el escenario se iluminó como un dance floor ochentero. A las 21:00 horas, tal como estaba programado, Matute irrumpió con un medley explosivo que fusionó «Don’t Stop Believin’» de Journey, «20 Millas» y «I Wanna Dance with Somebody» de Whitney Houston, invitando al público a bailar desde el primer segundo.

La Arena se convirtió en un mar de colores neón y serpentinas, donde padres, hijos y abuelos cantaban al unísono, uniendo generaciones en un ritual de nostalgia. El setlist, un recorrido por más de 70 éxitos en formato medley, fue el corazón del espectáculo. Temas en español como «Ni tú, ni nadie», de Alasa y Dinarama, «El Cuerpo de esa Chica» de Mecano, «La Negra Tomasa» de Caifanes, «Devuélveme a mi Chica» y hasta temas de Juan Gabriel resonaron con una intensidad que erizaba la piel.

Un momento cumbre llegó con el salto a los 70: «Dancing Queen» de ABBA transformó el escenario en una pista disco gigante, con destellos y efectos visuales que replicaban la fiebre de las discotecas de antaño.

 No faltaron los toques de despecho ochentero, con baladas que arrancaron coros masivos y lágrimas contenidas, seguidas de explosiones de confeti que elevaban el ánimo al instante. El clímax emocional llegó con la participación especial de Magneto, los invitados sorpresa que elevaron la velada a un nivel legendario.

Magneto, el invitado especial

Juntos interpretaron «Hacia el Sur», un éxito de los años 90 lo que desató la histeria colectiva. «¡Qué placer compartir el escenario con nuestros hermanos!», exclamó D’Alessio desde el escenario, mientras el público coreaba cada verso.  La banda noventera liderada por Alan y Mauri también cantaron el tema “Malherido”, el cual fue coreado por todos los asistentes y creando un gran ambiente en el recinto de Azcapotzalco.

La banda, conformada por Tana Planter en voz, Nacho Izeta en guitarra, Irving Regalado en batería, Paco Morales en bajo y el propio D’Alessio en teclados, interactuó constantemente: bailes sincronizados, cambios de vestuario con lentejuelas y un despliegue técnico que posiciona a Matute como uno de los shows más completos de América Latina.

Tras tres horas de adrenalina, el cierre fue sobresaliente: miles de voces unidas en un gran homenaje a las décadas que marcaron a México, con luces brillando como estrellas fugaces.

«¡Esta noche no la llevamos tatuada en el corazón!», expresó Matute, reflejando el sentimiento colectivo de un público exhausto pero extasiado.

Este concierto forma parte de la gira «Disco Stéreo», que ha conquistado escenarios en México, EE.UU. y Centroamérica. Matute, con casi 20 años de trayectoria y más de mil shows, reafirma su estatus como fenómeno cultural, atrayendo a fans de todas las edades con su mezcla de nostalgia y energía fresca.

En un mundo acelerado, noches como esta recuerdan por qué la música ochentera –y Matute– trasciende el tiempo: no solo se escucha, se vive.

Fotografías: Rafael Uriega