julio 31, 2026

‘Spider-Man: Un nuevo día’, la mejor actuación de Tom Holland en la saga; te compartimos nuestra crítica

Tras el éxito de Spider-Man: No Way Home (2021), Tom Holland regresa al papel de Peter Parker en Spider-Man: Un nuevo día (Spider-Man: Brand New Day), dirigida por Destin Daniel Cretton. La cinta, que se estrena este 31 de julio de 2026, recoge los cabos sueltos del hechizo que borró la identidad de Peter de la memoria colectiva y plantea una historia centrada en la soledad, la madurez y las consecuencias de ser un héroe a tiempo completo.

Argumento y avances (con spoilers)

Cuatro años después de los hechos de No Way Home, Peter Parker vive aislado. Nadie recuerda quién es. MJ (Zendaya) y Ned (Jacob Batalon) han seguido con sus vidas, la tía May ya no está y el joven se dedica exclusivamente a patrullar Nueva York como Spider-Man. La presión de esa existencia anónima desencadena un cambio físico: sus poderes mutan. Aparecen telarañas orgánicas, dolores intensos y un impulso agresivo que amenaza con hacerlo perder el control.

En paralelo, una entidad invisible comienza a poseer cuerpos en la ciudad. La investigación lleva a Peter a cruzarse con Frank Castle / Punisher (Jon Bernthal), con quien mantiene una relación de tensión y colaboración, y a solicitar ayuda de Bruce Banner / Hulk (Mark Ruffalo).

El antagonista central se revela como Jean Grey (Sadie Sink), una mutante cuyos poderes telepáticos y telequinéticos se descontrolan tras descubrir que su hermana fue víctima de experimentos del Departamento de Control de Daños, dirigido por Bill Metzger (Tramell Tillman).

El clímax combina acción a gran escala, elementos de body horror y momentos de posesión que ponen en peligro a los cercanos a Peter. En el desenlace, el héroe comprende que el aislamiento no es una solución y se reencuentra con Ned, en un gesto que parece empezar a resquebrajar el hechizo de Doctor Strange.

La película cierra en un tono esperanzador, aunque la escena post-créditos muestra a Spider-Man siendo transportado fuera de la Tierra, dejando abierta la puerta a futuras entregas.

Valoración

“Spider-Man: Un nuevo día” se distancia deliberadamente del tono ligero y de las referencias multiversales de la trilogía anterior. Cretton, junto a los guionistas Chris McKenna y Erik Sommers, apuesta por un relato más contenido, centrado en el crecimiento del personaje.

Tom Holland entrega su interpretación más madura hasta la fecha: transmite con eficacia la soledad, el miedo a perder el control y la necesidad de conexión humana.

Entre los aciertos destacan las secuencias de acción, fluidas y bien coreografiadas, con influencias visibles de los videojuegos de Insomniac y del estilo de Sam Raimi; la química entre Holland y Bernthal; y la decisión de tratar a Jean Grey no como un villano plano, sino como una figura trágica.

El resultado es una película que prioriza el conflicto interno sobre el espectáculo vacío. No obstante, el ritmo se resiente en el segundo acto por la acumulación de subtramas y personajes secundarios que no siempre encuentran desarrollo suficiente.

El tono más sombrío también implica una pérdida de la ligereza y de la química de trío que caracterizaba las entregas previas. Algunos espectadores pueden sentir que la cinta se diluye al intentar conectar con el resto del Universo Cinematográfico de Marvel.

¿Vale la pena?

Sí. “Spider-Man: Un nuevo día” no es la entrega más divertida, ni la más ambiciosa de la saga, pero sí una de las más coherentes y centradas en el personaje. Funciona como un reinicio suave que devuelve a Spider-Man a sus raíces de héroe de barrio, con un peso emocional mayor y una dirección técnica sólida. 

Recomendada para quienes han seguido la evolución de Tom Holland en el papel y para espectadores que valoren dramas de superhéroes con mayor carga dramática. Ideal para ver en sala por la escala de las secuencias de acción. Quienes busquen únicamente humor ligero o referencias nostálgicas constantes pueden encontrarla más contenida de lo esperado.

En definitiva, la película confirma que el amigable vecino de al lado todavía tiene recorrido, siempre que se le permita crecer.